Hola a tod@s,

Estrategia y agilidad empresarialEn muchos casos me estoy encontrando proyectos empresariales en mi función de consultor y mentor de emprendedores en el que los socios promotores dicen ser una empresa ágil, y por tanto, no necesitar de las herramientas de análisis estratégico. En muchos de éstos casos, lo que observo es una excusa o argumento ante lo inexplicable: la falta de una estrategia definida, clara y compartida.

Debemos dejar claro un par de cosas. La primera de ellas es que las últimas metodologías ágiles como Lean Startup de Eric Ries, Business Model Generation de Alex Osterwalder, o Customer Developement de Steve Blank, no dicen ni promulgan que la estrategia sea un elemento que perjudique la agilidad de las empresas.

Lo que nos dicen las metodologías ágiles es que estrategia y ejecución pueden ir de forma paralela. Lo que nos dicen es que las empresas y startups compiten en contextos tan dinámicos y cambiantes, que las estrategias deben pasar de conceptualizaciones teóricas ideales, para convertirse en verdaderos motores de la ejecución y operativa diaria. La estrategia ya no define sólo el largo plazo, sino el medio, e incluso el corto plazo en el que nos movemos.

La segunda cosa que os quería dejar claro, es que las técnicas iniciales han evolucionado en sí mismas para virar hacia una concepción mucho más ágil. Además de las técnicas anteriormente mencionadas que podemos considerar como nuevas, las herramientas más clásicas como la cadena de valor de Porter, o los cinco niveles de productos de Kotler han evolucionado y su aplicación puede ser más que recomendable según que sectores, y según el momento empresarial del propio proyecto.

Siempre me ha gustado definir el éxito de una empresa como una suma de porcentajes en el que la idea sólo tiene un 5% del éxito de la empresa, al igual que la suerte con otro 5% del peso del éxito, pero sin apenas acercarse al 90% del peso del éxito que tiene una empresa por una brillante ejecución. Por este motivo, se hace fundamental el hecho de que no caigáis en modas a la hora de conducir vuestro proyecto empresarial. Las metodologías ágiles son excelentes, pero existen otras tantas herramientas estratégicas, que bien seleccionadas e implantadas os pueden asegurar un gran éxito empresarial.

Y no malinterpretéis mis palabras, esto no es una elección entre agilidad y estrategia, es una adicción, una suma. Seleccionar aquellas estrategias (ágiles y tradicionales) más adecuadas para vosotros y fusionarlas en función de vuestra necesidad particular. Ninguna técnica estratégica es perfecta en sí misma, sin embargo, la hibridación de algunas de ellas será perfecta para vuestros casos especiales. Por que…¿Sois especiales?¿No?

Justo de esto es de lo que trata mi ebook de «Las 25’5 técnicas definitivas de estrategia empresarial«. En él, os explico todas y cada una de ellas para que vosotros, los que conocéis realmente vuestro negocio, seáis capaces de seleccionar de entre todas, aquellas herramientas más adecuadas.

Un saludo!